Al ver de nuevo la estrella, se llenaron de inmensa alegría
Todos conocemos y amamos la historia de los tres Reyes Magos que vieron la estrella desde lejos y que vinieron a arrodillarse y ofrecer sus dones al verdadero rey. La Epifanía, o “manifestación”, es una forma en que Dios llama a todos los pueblos, a todas las naciones, a su Hijo. Es como una gran luz de neón que anuncia una nueva era, ahora disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana, donde la salvación estará al alcance de todos. Dios no se mantiene distante, sino que camina entre nosotros. Es una noticia maravillosa. Me encanta leer que los Reyes Magos se llenaron de inmensa alegría al ver la estrella. Fue la confirmación de que, en efecto, estaban en el camino correcto. En lugar de seguir una simple ilusión o vivir un sueño idealista, esta era una señal concreta de que no se estaban engañando a sí mismos. No, era real: había nacido un nuevo rey, y este era un salvador para todos los pueblos. No solo para los israelitas, sino también para los no israelitas, o gentiles.
¿Cuántas veces anhelamos la confirmación de que estamos en el camino correcto? ¡Creo que siempre estamos buscando confirmación! Al planificar la apertura del Centro Papa Francisco, hemos buscado señales de confirmación. Una de ellas fue la disposición de la Hna. Mary Waskowiak y la comunidad de mujeres que vivían en el antiguo convento para buscar un nuevo hogar. Cuando encontraron un nuevo hogar, ¡me llené de alegría! Lo sentí como una confirmación. Otra señal ha sido la de las personas que han querido apoyar este Centro económicamente. Si bien aún no tenemos todas nuestras necesidades cubiertas, el hecho de que varias personas hayan expresado su deseo de apoyarnos es una señal. Me he llenado de alegría al recibir sus correos electrónicos, llamadas telefónicas y cheques. Cuando logramos un consenso sobre el logotipo —una imagen cálida del Papa Francisco extendiendo su brazo en señal de bienvenida— lo tomé como una señal. ¡Nos llenamos de alegría cuando llegó el letrero a la oficina! Al ver a varios feligreses ofreciéndose como voluntarios para trabajar en el Centro, me he llenado de alegría al ver la transformación del espacio.
La Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe tiene una larga historia de acompañamiento a las personas inmigrantes. Ese legado continúa hasta 2026. Nos llenamos de alegría al ver las señales que nos indican que debemos seguir caminando por este camino. Nos llena de alegría acompañar a la buena gente de Nuestra Señora de Guadalupe.