Dios está con nosotros en los giros
y vueltas de la vida
Este fin de semana escuchamos la palabra "Emmanuel", que significa "Dios está con nosotros", tanto en la primera lectura como en el Evangelio. Este mensaje, puro y sencillo, es el mensaje de la Navidad, el mensaje de la encarnación. Lo que también me conmueve es cómo Dios está con nosotros en los giros y vueltas de la vida. En el Evangelio, escuchamos las peripecias que enfrenta José. Su prometida, María, está embarazada, y él sabe que no es hijo suyo. (¡Esto parece una telenovela!). Así que decide divorciarse de María discretamente, para no causarle escándalo ni daño. Y entonces un ángel se le aparece en un sueño y le revela el plan de Dios. ¡Adiós al plan de José de divorciarse de María discretamente! Decide, en cambio, quedarse con ella y confiar.
Creo que esto nos reconforta. ¿Cuántas veces cambian nuestros planes? Se nos ocurre una idea, una manera de seguir adelante, y de repente sucede algo: alguien se enferma, perdemos el trabajo, o quién sabe qué... y tenemos que cambiar nuestros planes. Tenemos que adaptarnos. Esta es la historia de la Sagrada Familia, es la historia de cómo la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. El cambio y la necesidad de adaptación están inscritos en nuestra historia de salvación, están escritos, por así decirlo, en nuestro ADN. María y José tuvieron que adaptarse desde el principio. Y, sin embargo, pudieron hacerlo porque Dios estaba con ellos. Así también, Dios está con nosotros. Estamos enfrentando desafíos increíbles. Hablo con personas que tienen miedo debido a las dificultades de la inmigración, escucho las dificultades financieras de la gente en esta economía tan difícil. Y, sin embargo, seguimos adelante con gran confianza: Dios está con nosotros.
Una gran muestra de nuestra confianza fue la cantidad de personas que vinieron a celebrar a Nuestra Señora de Guadalupe la semana pasada. ¡Fue tan alegre, tan alentador! Quiero agradecerles a todos por venir a celebrar con nosotros. Quiero agradecer especialmente a Adiel y Yolanda Morales, quienes dirigieron la venta de comida y contribuyeron a que todo fuera tan alegre. En enero daremos un informe completo. Pero por ahora, permítanme agradecerles a ellos y a todos ustedes. Continuamos nuestra espera de Adviento con esperanza, porque Dios está con nosotros.